Pero Brujas es más que una ciudad histórica. En la ciudad hay muchas galerías de arte, tiendas de moda, bares y pubes acogedores,
y muchos restaurantes exquisitos. La ciudad y teatros privados ofrecen una gran variedad de conciertos clásicos, jazz,
blues, pop, rock, ballet, danza contemporánea, ópera, teatro y cine. Brujas es una ciudad en pleno desarrollo, una ciudad con ambición que no se amedrenta
ante nuevos retos. El título de Brujas 2002, la capital cultural de Europa, inició un dinamismo cultural.
La ciudad invirtió en grandes proyectos de restauración, en arquitectura contemporánea
y en infraestructura cultural. La histórica Brujas adquirió una imagen moderna gracias a ese título.